LEGATUS

El Club

113 años de Gloria

Que difícil es encerrar en pocas líneas los 113 años del club Gimnasia y Tiro, sobre todo teniendo en cuenta que la historia se construye en el día a día. Y más aún cuando nos referimos desde aquel 29 de noviembre de 1902.

Es por ello que intentaré remitirme solo al período fundacional y algún que otro hecho de la época. En aquellos tiempos la idea de un club llegaba desde Buenos Aires, Córdoba o Rosario, donde la formación y construcción de estas agrupaciones brindaba una posición social de elite.
En ese entonces, este deporte era exclusividad de las sociedades inglesas que vivían en Buenos Aires. Pero con el paso del tiempo fue expandiéndose hacia todo el territorio argentino.

Una de las tradicionales costumbres salteñas por esos años eran las reuniones (a falta de Show Match o programas de chimentos) donde por lo general en amables charlas se debatía sobre temas relacionados con ciencia, política o arte.

El lugar elegido para llevar a cabo estas habituales costumbres era la antigua casa de Lucinda Quiroz Zorrilla, situada en Caseros esquina 20 de Febrero. Su hermano Angel Quiroz, acostumbraba reunirse en una de las salas junto a Miguel Anzoátegui, Máximo Mendoza, Ignacio Ortiz, Bernardo Castellanos, José Tedín, Pío Saravia, José Alderete y Ricardo Orihuelanion.

Entre los asiduos concurrentes se proyectaba la visión de formar una entidad para que los jóvenes hicieran deportes y poseyeran un lugar que los reuniera e identificara como grupo. Cabe recordar que una de las actividades competitivas que se practicaba en Salta con una gran adhesión era la natación.

La costumbre del "picadito" tomaba adeptos y los baldíos eran los preferidos por aquel entonces. El más concurrido se ubicaba entre las actuales calles Ameghino, Pueyrredon, Zuviría y las vías del Ferrocarril. Otro de los lugares que solía congregar seguidores era un baldío frente al actual colegio Santa Rosa. Posteriormente se trasladaron al Campo Las Talitas, ubicado entre las actuales calles, Zuviría, Güemes, Santiago del Estero y Deán Funes.

Pero aquella visión comenzó a tomar forma definitivamente cuando reunidas más de 100 personas en el bar del Gran Hotel en la esquina de las actuales calles España y Zuviría, decidieron darle vida al Club Atlético Salteño. Entre los concurrentes se encontraban: Victorino de la Vega, Carlos Trogliero, Luis Peralta, Alfonso Baissac, José Eustaquio Alderete, Cayetano Cernuschi, Federico Lance, Julio Guerrero, Fernando Córdoba, Héctor González, Desidero Ruiz, Jorge Guerrero, Angel Zamora, José Pellegrini, Arístides Hadrowa, Raquel Saravia, Ramón Albeza, y Juan Marino Solá.

Aquella reunión había constituido una comisión directiva provisoria quedando a cargo como presidente el profesor, periodista y uno de los fundadores de la Unión Cívica salteña, José Eustaquio Alderete.

Primera Comisión directiva provisoria
Presidente: José Eustaquio Alderete.
Vicepresidente: José Pellegrini.
Secretario: Victoriano de la Vega.
Pro-Secretario: Federico Lance.
Tesorero: Alfonso Baisac.
Vocales: Eduardo Broquen, Luís Peralta, Héctor González, Julio Guerrero, Carlos Trogliero, Arístides Hadrowa, Angel Zamora y Manuel Alvarado.

A los treinta días se convocó a una nueva asamblea para ratificar la confección del estatuto y elegir un consejo directivo. De este modo, tras una previa votación, el profesor, escritor y periodista, Francisco Alsina fue electo para presidir la naciente institución.

El doctor, Manuel Anzoátegui, donó el predio que ocupa actualmente el club, es decir, Entre Ríos, Leguizamón, Virrey Toledo y Vicente López. El viejo edificio de la Guardia Nacional, ubicado sobre calle Vicente López es entre todo lo que hoy posee Gimnasia y Tiro un verdadero vestigio de aquella época.

El fallecimiento repentino de Alsina el 26 de julio de 1903 obligó a una tercera asamblea para designar a un nuevo presidente. El elegido fue Moisés Oliva, quien por ese entonces se desempeñaba como periodista y más tarde asumiría un cargo de legislador nacional. En 1904 la entidad fue consolidándose hasta ampliar sus disciplinas, entre ellas, la práctica del tiro deportivo. Fue tal el furor de esta actividad que en una reunión de comisión directiva, se resolvió cambiar el nombre, Atlético Salteño, por el de Gimnasia y Tiro.

El Gigante empezaba a dar sus primeros pasos y para ello era necesario que éste salga al ruedo y probar las mieles de esta fundación.

En este año, 1904, se produjeron hechos puntuales como los mencionados: ampliación de disciplinas, nuevo nombre y el más esperado, un partido de fútbol.

Con esas ganas viajó el equipo rumbo a Jujuy (según comentan, a pie) para enfrentar a un equipo al cual le ganó por 6 a 0. Durante este período, el mandato de Moisés Oliva alcanzó los 17 años hasta su fallecimiento el 4 de febrero de 1920.

La década del 20 en Gimnasia y Tiro tuvo a cuatro diferentes presidentes. Primero fue, Brígido Zavaleta entre 1920 y 1923. Luego, Juan José Castellanos por el lapso de un año (1923-1924). Nuevamente Zavaleta entre 1924 y 1925 hasta la llegada de David Michel Torino, quien por 30 años, manejó y presidió al club Gimnasia y Tiro. Inclusive, ganó elecciones, desde la cárcel, mientras estuvo privado de la libertad por cuestiones políticas.

En el año 1942 comenzó a gestarse en Salta la práctica activa del rugby y el 17 de junio de 1950 se fundó el club Gauchos, en honor al héroe Martín Miguel de Güemes. Al poco tiempo, ya en 1952, Gimnasia y Tiro, también iba a conformar un equipo y junto a equipos locales disputarían el Campeonato Salteño. A su vez, también fue común la presencia de dos equipos tucumanos, Cardenales y Lince, que llegaban para disputar partidos amistosos.

Las diversas disciplinas que hoy se practican en Gimnasia y Tiro fueron sumándose con el paso del tiempo y el constante aumento de socios hizo que el club se proyectara en todo el noroeste como uno de los más completos. Un verdadero club social y deportivo.

La época dorada del fútbol sin dudas radica en las dos participaciones en primera división durante la década del noventa (93/94 y 97/98) siendo el único club salteño en disputar dicho torneo.